Maskne o maskné (mascarilla + acné) es la reacción de la piel al usar de manera continuada las mascarillas debido a la falta de transpiración. ¿Es tu caso? Pues quédate para conocer algunos consejos y remedios contra este acné tan molesto.

El roce continuo con la piel, el calor y la humedad son algunos de los problemas que nos encontramos debido a un uso prolongado de la mascarilla. Todos ellos ayudan a obstruir poros y, por tanto, crear el clima perfecto para la aparición del acné. Si, además de ello, añadimos maquillaje a la ecuación, la grasa producida por este y la falta de transpiración acaba siendo una combinación explosiva.

En un primer momento, los principales afectados fueron aquellos que debían usar mascarillas por un largo periodo de tiempo, como lo eran los sanitarios. En cambio, las mascarillas se han convertido en un “complemento” con lo que todos, en mayor o menor medida, debemos vivir.

Todos aquellos que su piel tienda a ser sensible, grasa, mixta o atópica, son más propensos a presentar este maskne. A continuación, detallaremos quiénes son los que más riesgo corren de padecer el acné producido por las mascarillas.

 

¿Quién tiene más riesgo de padecer maskne?

Antes de nada, aclarar que no todos aquellos que usen la mascarilla durante horas seguidas deben verse afectados por este tipo de acné. Además del maskne, tu piel puede verse afectada por dermatitis de contacto o átopica dando lugar a una piel enrojecida, escamosa e irritada. Normalmente, las partes afectadas son las mejillas, nariz, barbilla y la parte trasera de las orejas, debido al frecuente roce de las mascarillas.

Si padeces de piel seca o agrietada, este artículo es para ti:  “¿Qué es la dermatitis? Prevención y experiencia personal“.

Es por ello que ante este tipo de problemas recomendamos un dermatólogo que dará con la mejor solución para nuestro caso concreto.

Y tras esta breve pero necesaria aclaración, te detallamos qué no nos ayuda a combatir esta aparición repentina de acné.

En primer lugar, el estrés, este gran enemigo solo ayuda a empeorar nuestro acné o la dermatitis si, por el contrario, tu piel tiende a la sequedad y el picor.

En segundo lugar, el maquillaje, ya de por sí si tu piel tiende a ser grasa sabes que el maquillaje denso no es buena opción para ti puesto que tiende a crear granitos obstruyendo poros. Pues imagina eso sumado a la falta de transpiración y la presión de la mascarilla.

¿No puedes o no quieres dejar de usar maquillaje?

Pues elige un maquillaje que vaya contigo, opta por texturas más ligeras (BB cream o crema con color) y acuérdate de no dejar restos de maquillaje siguiendo una rutina de limpieza. Otra opción podría ser maquillarte únicamente la parte visible con mascarilla. Aunque también puedes no usar base de maquillaje y centrar la atención en tus ojos resaltándolos. Un buen corrector de ojeras, un delineado cat eye y una máscara de pestañas waterproof para evitar el deterioro y, posible churretón, con el paso de las horas.

 

rutina de limpieza

Consejos para combatir el acné causado por el uso de las mascarillas

Aunque el maskne sea inevitable, en algunos casos, sí que podemos ayudar a controlarlo y prevenir su aparición con la siguiente rutina facial. ¡No te pierdas ningún paso!

Primer paso: Retira cualquier resto de maquillaje, crema o polución que haya podido quedar en el rostro. Para ello usa tu desmaquillante, aceite, leche o agua micelar habitual.

Segundo paso: Limpia tu piel de sudor o sebo usando un jabón facial antibacteriano que ayuda a mantener a raya el acné.

Tercer paso: Usa un tónico facial para mantener alejadas las bacterias que producen granitos.

Cuarto paso: Opta por una hidratante facial de textura ligera, especial para piel grasa o libre de aceites, para mantener esa hidratación necesaria en tu rostro pero evitando una hidratación extrema y, por tanto, la aparición de nuevos granitos.

Quinto paso: Para mantener la hidratación y calmar la irritación puedes usar mascarillas, así como, una exfoliación para limpiar tu rostro en profundidad. Ambos procedimientos son convenientes realizarlos al menos una vez por semana.

Pero no solo esta rutina te puede ayudar, además de ello, es importante tener en cuenta una serie de consejos para reducir el acné producido por la mascarilla.

Asegúrate de limpiar la mascarilla con frecuencia, en caso de ser de tela, o usa las mascarillas desechables solo el tiempo recomendado para evitar los gérmenes y sudoración acumulada.

Además, también es necesario comprobar que tu mascarilla se ajuste adecuadamente para no provocar irritación debido a un continuo roce.

Evita el maquillaje de alta cobertura, usa solo un polvo ligero o maquilla únicamente la mitad superior del rostro evitando desde las mejillas hasta la barbilla. Aunque debes recordar que aunque solo lleves una parte de tu rostro maquillado, al llegar a casa, debes limpiar en profundidad tu piel.

Cada vez que sea posible, trata de airear la zona cubierta por la mascarilla y secar el sudor producido por esta.

Aunque, sin lugar a dudas, la mejor práctica para evitar el maskne es mantener limpio tanto tu rostro como tu mascarilla.

 

¿Qué tipo de mascarilla elegir para contrarrestar el maskne?

Como ya sabemos, existen distintos tipos de mascarillas y, por tanto, con diferentes niveles de protección. En este caso, nosotros vamos a elegir centrándonos en aquella que evite la aparición de enrojecimiento e irritaciones.

Si optamos por una mascarilla desechable, la mejor opción sería la quirúrgica puesto que podemos cambiarla con más frecuencia y, de esta manera, evitar la acumulación de sebo. En esta misma categoría se encuentran las mascarillas FFP2 y FFP3, pero puesto que nuestro objetivo es evitar cualquier lesión causada por el roce y concentración de humedad, estas no serían las más indicadas ya que son más oclusivas y ejercen una presión mayor sobre el rostro.

En el caso de usar una de tela, lo más importante es mantenerla limpia. Para ello, puedes tener varias mascarillas y lavarlas con frecuencia para poder reemplazarla por una libre de gérmenes lo antes posible. Además, podemos tener en cuenta el tejido con el que esta está realizada y elegir algún tejido que sea delicado con nuestra piel como puede ser la seda.

Como norma general y a modo de guía, se recomienda que reemplaces tu mascarilla, ya sea desechable o de tela, después de cada uso.


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